El diseño de este balón -con veinte piezas con «tríadas Tango», que creaban la ilusión óptica de 12 círculos idénticos-, fue usado durante las seis últimas ediciones del siglo XX, hasta la de 1998. Comenzó a bautizarlos como homenaje al país anfitrión: se basaba en la danza rioplatense del tango, típica en Argentina y Uruguay, el cual es considerado elegante y apasionante; las características que Adidas decía haber impreso en el balón, evocando los colores del traje masculino. Seguía estando hecho de cuero, pero presentaba unas revolucionarias costuras impermeables, lo que reducía considerablemente la absorción de agua y, por tanto, reducía al mínimo el aumento de peso del balón durante el partido en caso de lluvia.




