Pero, y posteriormente obtiene la victoria por penaltis en cuartos de final ante España. La selección de Europa Oriental, impredecible hasta ese momento, ya había mostrado el potencial en el primer encuentro, aunque éste se saldara con la victoria de Brasil por 1-2. Un gol de Rivaldo en los últimos compases del partido otorgó el triunfo a la selección brasileña, que a pesar de acabar campeona, en ningún momento se mostró superior a los turcos. Alemania no se encontraba en la lista de las grandes favoritas antes del inicio del torneo a pesar de la larga tradición y prestigio en el campeonato.





